Jose A. Zarzalejos escribe un artículo en El Confidencial en el que analiza la perdida de credibilidad internacional que sufre en actualidad nuestro país. Según Zarzalejos “perderse el respeto a uno mismo es un reclamo para que lo hagan lo demás. Y así ha sido. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades; nuestros dirigentes han omitido la preservación de los códigos de valores cívicos; se ha legislado contra el sentido común; se ha banalizado la excelencia, el esfuerzo y el rigor; la política española se ha convertido en el patio de Monipodio; los contrafuertes del sistema están fallando -ostensiblemente la Jefatura del Estado, que ha flaqueado en el peor momento en esté hondón en el que está instalada España–; nuestros Ejecutivos -en particular el anterior- nos han retirado de la escena internacional que nos correspondía (“España es el problema, Europa la solución” exclamó Ortega) llevándonos a aventuras improbables como esa de la Alianza de las Civilizaciones, deshabilitando la política exterior antes construida; hemos acentuado los vicios nacionales, regresando al despilfarro y a la corrupción que se han llevado por delante la mitad del sistema financiero, la viabilidad del modelo autonómico, la respetabilidad de la clase política, la democracia interna de los partidos y la independencia y futuro de buena parte de nuestro entramado informativo y de opinión”.