Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco y miembro del Foro de la Sociedad Civil, explica en un artículo de opinión publicado en El Economista que es imposible que los países en vías de desarrollo dejen de utilizar fuentes de energía fósiles.
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Esos países priman la seguridad en el suministro de energía y su asequibilidad frente a la sostenibilidad.
Para Sánchez-Quiñones, «desechar y limitar las fuentes tradicionales de energía, especialmente las de origen fósil, es poco realista si no se quiere crear un caos económico».
«Intentar sustituir las fuentes de energía actuales por nuevas tecnologías y otras fuentes de energía antes de que estas sean competitivas económicamente y cuenten con la infraestructura necesaria, puede ocasionar problemas en la seguridad del suministro y un encarecimiento de la energía poco compatible con el crecimiento económico», afirma.
Sánchez-Quiñones considera que Europa virará en algún momento su política y priorizará la seguridad del suministro y su asequibilidad, poniendo como tercera, y no primera prioridad, la sostenibilidad.