El director general de Ranta 4 Banco, Jesús Sánchez-Quiñones, miembro del Foro de la Sociedad Civil, analiza en El Economista la política arancelaria de Trump y asegura que ésta supone «un impuesto a los hogares y a las empresas estadounidenses».
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Dependiendo del producto importado, el impuesto acabará afectando en distinta medida al fabricante exportador, a la empresa importadora o al consumidor final.
Para Sánchez-Quiñones, «los aranceles aplicados por EEUU a los productos europeos, de no ser reducidos o renegociados, mermarán los beneficios de las empresas europeas que exportan a EEUU, o incluso provocarán el traslado de producción desde Europa a EEUU».
«Lo peor para la economía mundial es la incertidumbre actual hasta que se llegue a una situación negociada y estable de aranceles», asegura el economista.