Jesús Sánchez-Quiñones escribe en El Economista que ninguna empresa está exenta de sufrir ciberataques y que, debido al empleo de la inteligencia artificial por parte de los ciberdelincuentes, los ataques son cada vez más sofisticados y, en ocasiones, difíciles de detectar».
Para acceder al artículo completo,pinche aquí.
Recomienda formación frecuente y actualizada a las nuevas amenazas y afirma que «deja de ser totalmente confiable no solo el email, sino también hasta los mensajes de mensajería instantánea como WhatsApp o incluso las videoconferencias».