Jesús Sánchez-Quiñones analiza en El Economista las consecuencias de la guerra en Irán y afirma que el gran perjudicado del conflicto es China.
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Sánchez-Quiñones asegura que «el objetivo de EEUU es dificultar el acceso de China a los recursos energéticos y, en la medida de lo posible, a los mercados de sus aliados».
Según sus datos, China ha sido el principal importador de petróleo tanto de Venezuela como de Irán, los dos países en los que ha intervenido EEUU.
Además, cree que «un cierre prolongado del estrecho de Ormuz puede poner en grave riesgo el suministro energético de China, tanto de petróleo como de gas».
«China comenzará a ejercer presión sobre Irán para no mantener cerrado más de la cuenta el estrecho de Ormuz», dice el economista..