El exdirector de la Agencia Tributaria (AEAT), Ignacio Ruiz Jarabo, aseguró, durante su intervención en la sesión Plenaria del Foro de la Sociedad Civil celebrada el pasado 8 de abril, que el sistema tributario en España “se caracteriza por una radical asimetría y por una enorme desigualdad entre el Estado y el individuo”.
Para Ruiz Jarabo, “hay una enorme diferencia entre el régimen sancionador tributario, que es exageradamente punitivo, y la absoluta impunidad con la que los funcionarios de la AEAT pueden cometer errores”.
Según el exdirector de la AEAT, tenemos “un sistema que favorece la posible comisión de errores” por parte de la Administración, caracterizado por lo que él denomina “un cuadrado diabólico”.
Todo parte de la presunción de veracidad de la Administración, que se utiliza para determinar la ejecutividad del acto administrativo adoptado y que continúa con la posibilidad de embargar al contribuyente, todo lo cual es establecido por funcionarios que cuentan con un aumento de su retribución en función de las actas levantadas.
Los defectos de este sistema se aprecian en que, “de las reclamaciones económico-administrativas que hacen los contribuyentes, más las realizadas ante sede judicial, son favorables a estos un 60%, en su conjunto”.
Para Ruiz Jarabo, entre otras consecuencias perversas del régimen sancionador tributario en España, está la de provocar la defunción de aquellas pymes que son denunciadas, al ser embargadas de forma automática incluso aunque después demostraran tener razón.
El exdirector de la AEAT explicó que esta consecuencia podría evitarse si la Administración aplicara la suspensión de la ejecutividad de la deuda, pero lamentó que no ejerce nunca esta potestad.
Además, criticó que “los plazos a los que se somete el ejercicio de los derechos de los contribuyentes están absolutamente tasados, mientras que sobre el fisco no recae ninguna penalidad si no cumple los suyos”.
Ruiz Jarabo destacó que “España no tiene la mayor presión fiscal del mundo, pero sí es el que más la ha incrementado en los últimos cinco años, pasando del 34% al 38,5%”, de tal modo que, por ejemplo, “el esfuerzo fiscal que se le pide a los españoles es mucho mayor que el que se exige a los alemanes”.