Jesús Sánchez-Quiñones, miembro del Foro de la Sociedad Civil, afirma, en un artículo de opinión publicado en El Economista, que la disponibilidad de electricidad es un limitante del desarrollo de la inteligencia artificial y los centros de procesamiento de datos y que la red de EEUU y Europa puede sufrir cuellos de botella en el suministro por las insuficientes inversiones durante los últimos años.
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En países con elevado peso de empresas tecnológicas, como Irlanda, los centros de datos pueden llegar a suponer un tercio del total de la demanda eléctrica.
Sánchez-Quiñones aventura que «la demanda de electricidad aumentará más rápido que la oferta» y cree que, «hasta que no exista una solución de almacenamiento energético a través de baterías fiable y contrastado, seguirá existiendo una dependencia significativa de energía fósil (petróleo, gas y carbón)».