Jesús Sánchez-Quiñones, miembro del Foro de la Sociedad Civil, escribe en El Economista que «la enorme inyección de liquidez generada desde 2008 ha provocado un encarecimiento de los activos reales (incluidas las cotizaciones bursátiles) mayor que la subida de los precios de los bienes y servicios recogidos en el IPC».
Para acceder al artículo completo, pinche aquí.
Sánchez-Quiñones considera que, en los próximos años, la liquidez global va a incrementarse incluso más si cabe, lo que puede provocar inflación de precios al consumo, inflación del precio de los activos reales o ambas cosas a la vez.
«Ante este panorama, los bancos centrales se van a ver forzados a permitir, de nuevo, tipos de interés reales negativos», afirma.