En este ensayo, el hispanista analiza los orígenes y la erosión de la convivencia y la democracia que condujeron a la Guerra Civil en España. Se trata de una narración detallada de lo que sucedió en los meses previos al alzamiento nacional, y su conclusión es que el conflicto no fue inevitable hasta casi el último momento.
Según Payne, las izquierdas erosionaron la democracia en España por medio de un proceso revolucionario de desgaste constante que duró cinco meses, pero, a su vez, la contrarrevolución creó un radicalismo de oposición igualmente violento, y mantuvo un régimen autoritario durante cuatro décadas.