El autor analiza en este ensayo el papel que va a desempeñar Occidente, y en especial Europa, en el nuevo orden mundial, propiciado por la segunda revolución política, social y económica que está viviendo el mundo en estos momentos, consecuencia de cambios demográficos y tecnológicos de alcance histórico universal, con el ascenso de China, India y otras grandes potencias emergentes.
El sociólogo analiza si es posible mantener sociedades que respeten las libertades políticas, económicas y, sobre todo, de pensamiento, que tanta prosperidad y bienestar han aportado en las últimas décadas, libertades que hoy se ven amenazadas, tanto dentro como fuera del viejo Occidente.