La aportación esencial de Leoni en este libro radica en su concepción del Derecho como producto eminentemente evolutivo y consuetudinario, en la línea de la teoría de la escuela austríaca sobre la formación y evolución de las instituciones sociales (orden espontáneo). El autor sostiene que el mayor obstáculo para el imperio de la ley es la sobrelegislación. Señala el paralelismo entre el mercado y la ley común por un lado, y el socialismo y la legislación por el otro. A través de un examen de la doctrina y la jurisprudencia romana, Leoni demuestra que los romanos pensaban de la ley como un proceso de descubrimiento en lugar de un conjunto de órdenes promulgadas, y que la confusión popular entre la ley y la legislación es contemporánea a nuestra era y al advenimiento del socialismo.
La semántica progresista se estrella con la realidad
El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, recuerda en Vozpópuli las principales diferencias entre el liberalismo y el socialismo y afirma que «el Gobierno está tratando de inventar y comprar a cualquier precio supuestos españoles en cualquier lugar fuera de España que le puedan votar para tratar de perpetuarse indignamente en el poder».
