El jurista y exministro socialista Virgilio Zapatero lamentó, durante su intervención en la Sesión Plenaria del Foro de la Sociedad Civil celebrada el pasado 4 de diciembre en Madrid, que España tenga el “Gobierno más radical” de su historia pese a que “el 65% de los ciudadanos han votado por opciones moderadas”.
Zapatero considera que “el PSOE está cometiendo un error al construir un muro para que la derecha nunca llegue al poder. Para este país es un absoluto desastre, porque supone negar la alternancia”.
Para el exministro de Relaciones con las Cortes en los tiempos de Felipe González, “todo lo que sea dividir a los españoles en dos bloques es condenarnos a un futuro más bien negro y a una situación de inestabilidad”.
Zapatero cree que el Gobierno y sus aliados están empeñados en “conseguir un cambio constituyente no decidido por los españoles” mediante una “mutación constitucional”.
El exrector de la Universidad de Alcalá afirma que asuntos como “la condonación del 20% de la deuda a Cataluña, la cesión de todos los impuestos, la Ley de Amnistía o la negociación en Ginebra con un verificador internacional sobre la posibilidad de hacer un referéndum de autodeterminación no caben en la Constitución”.
Para Zapatero, esas medidas suponen “un programa de reforma constitucional que no se presenta como tal porque los independentistas no tienen fuerza para ello”.
El exministro defiende la actual Constitución, que ha permitido “la época más espléndida de desarrollo económico y social de nuestro país”, y reclama un pacto entre el PSOE y el PP.
“Esta Constitución está hecha de forma intencionada para que haya acuerdos entre los dos grandes partidos. Si no, no funciona. No va a funcionar con un sistema de división en bloques”, dijo.
Según Zapatero, “si no hay un acuerdo profundo entre los dos grandes partidos, el espectáculo al final de esta legislatura va a ser desolador, con un Poder Legislativo dividido, unas comunidades autónomas enfrentadas con el Gobierno, un Tribunal Constitucional que va a terminar politizado quiera o no porque le van a llegar bombas de relojería, el Poder Judicial como está…”.
El jurista cree que “hay que obligar tanto al PP como al PSOE a que se sienten a negociar” y pide a los ciudadanos que, cada cual en la medida de sus posibilidades, hagan lo posible “para impedir que se construya ese muro con el que nos quieren volver a dividir, y establecer pasarelas y puentes entre la derecha y la izquierda”.