Las recientes misiones de nuestras Fuerzas Armadas (FAS) en el exterior han supuesto un punto de inflexión en la percepción de la sociedad española acerca de ellas: a diferencia de épocas pasadas, actualmente, nuestra sociedad tiene al Ejército, se entiende que a las Fuerzas Armadas, como una de las instituciones mejor valoradas pero sin embargo, no es una de las profesiones preferidas por los jóvenes. Tampoco estarían por supuesto de acuerdo en aumentar el presupuesto de Defensa. Podríamos interpretarlo como “estamos de acuerdo con lo que hacen pero yo no lo pienso hacer, que lo hagan otros”. En resumen, les gusta su disciplina, su entrega y las misiones que realizan ahora pero sí, que lo hagan otros.