En su reciente Informe sobre la Transformación de España, dice Eduardo Serra que sin el acicate de la crisis o un período de gran tensión las sociedades son incapaces de cambiar los hábitos y actitudes de toda una vida.
Eso lo expresa muy bien el proverbio asiático de que cuando “empieza a soplar el viento algunos corren a esconderse, mientras otros construyen motivos de viento”. Es un consuelo, pero la realidad es tan dura que las palabras tienen que dejar paso a la acción.