La fiscal de Sala del Tribunal Supremo y académica de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, Consuelo Madrigal, escribe en El Mundo que «constituye un ejercicio antidemocrático de poder la imposición encubierta, y sin el control interno y europeo, de un verdadero estado de excepción, en el que se restringen severamente los derechos, bajo cobertura de la prórroga del estado de alarma que garantiza al Gobierno el mando único en la fase aguda de la excepcionalidad y en la vuelta a la ya imposible normalidad».