El autor argumenta que el crecimiento económico -entendido como un incremento de los estándares de vida de una clara mayoría de las personas- tiende a fomentar mayores oportunidades, tolerancia a la diversidad, movilidad social, compromiso con la justicia y dedicación a la democracia. Para apoyar y defender su hipótesis, rastrea algunos de sus principales elementos en la literatura de importantes representantes del pensamiento occidental de los últimos siglos, presenta los fundamentos psicológicos que la justificarían y revisa la experiencia económica, política y cultural de diversos países que han tenido un crecimiento sostenido. Pone especial foco en el caso de EEUU, Gran Bretaña, Francia y Alemania, si bien examina también aspectos de la experiencia de los países en desarrollo.
La semántica progresista se estrella con la realidad
El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, recuerda en Vozpópuli las principales diferencias entre el liberalismo y el socialismo y afirma que «el Gobierno está tratando de inventar y comprar a cualquier precio supuestos españoles en cualquier lugar fuera de España que le puedan votar para tratar de perpetuarse indignamente en el poder».
