Este libro destaca la importancia de la función del empresario en los procesos de mercado -donde los productos y recursos no están dados, sino que son creados y descubiertos por los individuos-, visión dinámica que exige una revisión radical de los criterios de justicia. Argumenta en favor del popular criterio «Quien lo descubre se lo queda», proponiéndolo como regla sobre la que fundar una ética distributiva. El capitalismo mejora eficazmente el bienestar material de las sociedades, sin que ello comporte el coste moral que le achacan sus críticos. Es preciso reconocer la dimensión moral del mercado si se quiere que pueda desplegar plenamente sus virtualidades.
La semántica progresista se estrella con la realidad
El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, recuerda en Vozpópuli las principales diferencias entre el liberalismo y el socialismo y afirma que «el Gobierno está tratando de inventar y comprar a cualquier precio supuestos españoles en cualquier lugar fuera de España que le puedan votar para tratar de perpetuarse indignamente en el poder».
