Este hermoso texto, publicado originalmente en 1949, se propone describir la situación del hombre. Para ello aboga por situar al ser humano en el tiempo, en el fluir de la historia universal, para lo cual no debemos únicamente mirar al pasado, sino que tenemos que pensar en el futuro, precisar cómo se inscribe y se articula la existencia del individuo en esa totalidad que, como producto de la conciencia de cada época, cambia. Comprender la historia es comprendernos a nosotros mismos.
La semántica progresista se estrella con la realidad
El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, recuerda en Vozpópuli las principales diferencias entre el liberalismo y el socialismo y afirma que «el Gobierno está tratando de inventar y comprar a cualquier precio supuestos españoles en cualquier lugar fuera de España que le puedan votar para tratar de perpetuarse indignamente en el poder».
