El economista Jesús Sánchez-Quiñones, director general de Renta 4 Banco y miembro del Foro de la Sociedad Civil, analiza en El Economista la situación de Alemania y Francia y muestra una especial preocupación por el segundo de ellos.
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«Aunque su economía crezca en torno al 1%, mantiene un déficit público crónico superior al 6% y una deuda pública que a finales de 2023 se situaba en el 109,9% del PIB», recuerda Sánchez-Quiñones, que considera que el país galo tendrá que acometer importantes reformas estructurales si quiere salir de la situación en la que se encuentra.
En el caso alemán, la causa del problema, según el economista, es que el país ha perdido el acceso a la energía barata proporcionada por Rusia para su industria, pero mantiene un férreo control sobre sus cuentas públicas, y cree, en caso de que se permita «más déficit y, por tanto, más deuda, será con la condición de dedicar dicho endeudamiento a inversiones que permitan incrementar el crecimiento económico futuro».
«Existe una gran diferencia entre mantener déficits permanentes para financiar gastos corrientes, como hace Francia, y aumentar el déficit para realizar inversiones que aumenten el crecimiento futuro, como puede hacer Alemania», afirma.