José Luis Feito: “El auge del independentismo catalán hoy se debe a factores económicos”

De la mano de José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos, el Foro de la Sociedad Civil, en su sesión plenaria del pasado 12 de marzo, analizó y debatió las ‘Razones y sinrazones económicas del independentismo catalán’, “un drama para la propia sociedad catalana”, en palabras del propio ponente.   Feito sostiene que el auge del independentismo catalán en este momento se debe en buena parte a factores económicos. De hecho, en la historia de España, las tensiones secesionistas siempre han estado ligadas a momentos críticos desde el punto de vista económico, como lo fueron el preámbulo de la Guerra Civil, la pérdida de las colonias y las guerras napoleónicas.   Los secesionistas argumentan su discurso en el ‘España nos sale cara, porque nos fríe a impuestos y nos obliga a hacer ajustes para llevarse el dinero a otra región’. Sin embargo, según Feito, el ‘España nos roba’ no se sostiene desde el punto de vista económico. “No hay base para hablar de expolio, porque Cataluña no está peor financiada que la media”, afirma este técnico comercial y económico del Estado.   Los secesionistas suelen apoyarse en la balanza fiscal para justificar sus argumentos favorables a la separación de España. Sin embargo, esta herramienta, según Feito, no permite medir la opresión fiscal de una región por el resto”.   El trato fiscal que recibe Cataluña por parte del Estado debe medirse en función de la financiación que recibe, y, en ese caso, tampoco habría motivos para la queja, ya que “Cataluña está financiada igual que la media de las comunidades autónomas”.   “Viendo la financiación recibida, en Madrid o en la Comunidad Valenciana sí que habría razones para hablar de mal trato”, dice Feito, quien acepta que, con lo que recibe actualmente, “Cataluña no puede acometer los gastos que quiere hacer, pero porque está en situación de quiebra”.   Feito explica así la evolución de la economía catalana en los últimos años: “Desde el primer tripartito, se embarcó en una política de gasto insostenible. Luego, entre 2007 y 2013, año tras año registró un déficit superior al de la media del resto de las comunidades autónomas y un aumento de la deuda que es casi el doble que la media del resto. Ocurre también en Castilla-La Mancha y Valencia. Las tres cometieron los mismos excesos fiscales, pero Cataluña siguió emitiendo deuda con los bonos patrióticos y siguió aumentando el déficit. En 2012 ya no pudo emitir más, porque los mercados no se la aceptaron y, entonces, el Gobierno español creó el Fondo de Liquidez Autonómica, gracias al cual puede seguir teniendo Cataluña un déficit elevado”.   La ahogada coyuntura económica de Cataluña ha dado alas al independentismo. “Con sus ingresos actuales y su capacidad de emisión de deuda no puede hacer frente a sus gastos y al vencimiento de su deuda. Esto explica por qué la deriva secesionista se ha hecho rentable políticamente, porque esta situación ha permitido hacer menos ajustes, echar la culpa de los pocos que se han realizado al Gobierno central y, al mismo tiempo, conseguir financiación del Estado para seguir con su política de gasto”, asegura Feito.   La economía se ha convertido en una coartada para los secesionistas. “Una raíz del auge del secesionismo procede de pensar: ‘yo soy rico y vivo mejor que mis vecinos. Con una crisis, veo que tengo que hacer ajustes y quitarme una parte fundamental de lo que tengo para dárselo a los otros, luego pienso que hay algo mal en el sistema’. Ésta es una reacción normal. Por otra parte, dentro de Cataluña hay independentistas a los que no les importaría ser más pobres, siempre y cuando fueran independientes”, cuenta Feito.   Ante este escenario, una posibilidad de atenuar el independentismo podría ser acometer la reforma de la financiación autonómica, pero ésta, según Feito, “tiene difícil arreglo”. Con ella, se podría conseguir que “a Cataluña le tocase algo más, pero no mucho más”.   En el caso de la financiación autónomica, para Feito lo verdaderamente importante sería corregir el concierto especial del que disfrutan el País Vasco y Navarra, que “sí se benefician fiscalmente del resto de España al no aplicarlo correctamente”.   Pese a todo, Feito percibe que en Cataluña cada vez son más los que se van dando cuenta de que la secesión no necesariamente ha de suponer una mejora de la situación económica, sino todo lo contrario.   “Con la proclamación de la independencia, estallaría la burbuja del independentismo, porque justo antes de ese momento empezaría a salir mucho dinero de Cataluña. Los mercados sacarían a Cataluña del euro”, dice Feito.   En el caso de que, en lugar de la proclamación hubiera una consulta no vinculante o una elección plebiscitaria, ésta sería muy costosa para Cataluña, pero no necesariamente para el resto de España, porque se transferirían recursos de dicha región al resto del país,  afirma el presidente del Instituto de Estudios Económicos.

Lectura recomendada: http://panelcivico.es/images/archivos/razones_y_sinrazones_economicas_del_independentismo_catalan.pdf