José María Marín Quemada: “La calidad de un país se mide por la calidad de sus instituciones”

José María Marín Quemada, presidente de la Comisión Nacional de la Competencia y los Mercados (CNMC), fue el invitado de honor el pasado 29 de octubre a la sesión plenaria del Foro de la Sociedad Civil, durante la cual aseguró que “la calidad de un país se mide por la calidad de sus instituciones” y expresó su compromiso por que la entidad que dirige sea un ejemplo de independencia.

 

El rigor, la independencia y la transparencia son los tres pilares sobre los que Marín quiere hacer girar el funcionamiento de la CNMC, institución que acaba de cumplir su primer año de funcionamiento.

 

“Dependemos del Parlamento, no de ningún ministerio. Al Congreso es a donde hay que ir a rendir cuentas periódicamente y eso es un ejercicio muy sano, que entronca con los pilares fundamentales que guían nuestra actuación. El trabajo de la CNMC es el de inyectar competencia en beneficio de la mayoría de los españoles y no el de estar al servicio de interés de partido”, afirmó Marín.

 

El presidente de la CNMC aseguró que, en teoría, nadie podría impedir que culminara los seis años de mandato que se le encomendaron al asumir el cargo, y reconoció que no piensa aceptar injerencia política alguna. “No he ocupado el cargo para soportar presiones de políticos”, aseveró tajantemente

 

“Nos gusta pensar que la CNMC es parte de las reformas estructurales que conducen a una mayor garantía para la llegada de inversiones extranjeras o internas, generando un marco de actuación predecible, orientado a reducir plazos y a no estorbar a los que generan PIB o empleos y, por tanto, al servicio de los intereses de los consumidores”, explicó el presidente de esa institución.

 

Marín se congratuló de que, a diferencia de lo que está ocurriendo en otros países, la CNMC haya logrado evitar ser “capturada” por las empresas, los lobbies o el Gobierno. Con un presupuesto de 60 millones de euros, Marín está llevando a cabo una administración “exquisita y cuidadosa” para sacar el máximo rendimiento a los recursos humanos de esta institución.

 

Entre los desafíos más inmediatos que tiene Marín al frente de la CNMC están la digitalización de la economía y las actuaciones derivadas de la aplicación de la reciente Ley de Unidad de Mercado.

 

Con respecto al primer aspecto, Marín manifestó ante el pleno del Foro de la Sociedad Civil su compromiso de estar vigilante ante la nueva realidad del mercado de internet, “aplicando una visión nueva y evitando dejarse influir por los lobbies”.

 

En cuanto a la unidad del mercado, Marín destacó que “la legislación faculta a la CNMC a realizar una serie de actuaciones que van creciendo en importancia” y que permiten incluso suspender cualquier norma de rango inferior a ley”.

 

Con el objetivo de evitar el proteccionismo y fomentar el libre mercado, la CNMC cuenta con diversos mecanismos. Uno de ellos es un programa de clemencia para luchar contra los cárteles, que ofrece la posibilidad de conceder privilegios a aquellas empresas que decidan denunciar prácticas abusivas.

 

Según Marín, este programa está funcionando bien y entiende que “las sanciones siempre tienen que ser proporcionales y disuasorias”, y es que “la CNMC no es una máquina de intervención, pero tampoco de acompañamiento de conductas ilícitas”.

 

A nivel internacional, Marín reconoció que el modelo de comisión de control implementado en España suscitó dudas inicialmente, pero, al cabo de un año de funcionamiento de la CNMC, éstas no sólo han quedado superadas, sino que hoy esta institución está siendo seguida con atención por otros países, que quieren replicar su funcionamiento.