Especialmente con ocasión de la reestructuración de nuestro sistema financiero, hemos tenido ocasión de comprobar como en determinados casos los Consejeros Ejecutivos, es decir, los que tienen amplios poderes para actuar en nombre de la sociedad, tratan de justificar decisiones muy controvertidas y que han afectado muy negativamente a la sociedad que representan, amparándose en la pretendida unanimidad de los Consejos porque las mismas se votaron afirmativamente en una reunión del Consejo de Administración. Plantea esta circunstancia una vez más un tema recurrente ya que a pesar de lo que se ha dicho y ha legislado sobre el mismo, no ha sido resuelto en absoluto, y es el de la formación de los Consejos de Administración.