TRIBUNA DE LA SOCIEDAD CIVIL DE ESPAÑA

Actualidad

Las Cajas caminan hacia la “reserva” (Gaspar Ariño)

El paso 13 de julio, el B.O.E. publicaba el R. Decreto-Ley 11/2010, en el que se consagraba una profunda reforma de las Cajas de Ahorros. Bien recibida, en general, por los expertos, provocó desconcierto y perplejidad en las propias Cajas que no estaban en el secreto de la operación (algunas sí que lo estaban). Fue el Banco de España quien impuso su criterio. Las Cajas, en general, recibieron la reforma con poco entusiasmo, aunque sus portavoces declarasen “plena satisfacción” (al mal tiempo, buena cara). Los juicios que siguieron a la presentación por el Gobierno del Decreto-Ley -los testimonios de los principales periódicos- fueron contradictorios; y algunos buenos conocedores del sector mostraron también su perplejidad ante la multitud de vías abiertas hacia el futuro, de resultado incierto.


La reforma fue acompañada, en cambio, de entusiastas alabanzas por parte de sus autores. El Presidente del Gobierno afirmó: “es la más importante reforma en la historia del sistema bancario español” (ahí es nada). Los portavoces de la CECA, por su parte, declararon estar ante “un hito trascendental” que permitiría a las Cajas de Ahorro vivir “al menos 200 años más”; “una reforma histórica” –se dijo-, que mantiene “la esencia del modelo” y el valor de la marca “Cajas” con todas sus características, al tiempo que abre nuevas vías hacia su conversión en entidades de crédito plenas (es decir, bancos).

Han pasado solamente cinco meses y se nos anuncia un nuevo Decreto-Ley por el que se quiere forzar de modo urgente e inmediato la conversión plena y total, es decir, de la totalidad del sector, de las Cajas en bancos. La esencia del modelo no era otra que su condición de “ente social”, con presencia en sus órganos de gobierno de representantes políticos y grupos de interés (impositores, fundadores, empleados, entidades representativas, etc.), la promoción del ahorro y el crédito popular, su compromiso con el territorio y la amplitud de su obra social. Todo esto no va a sobrevivir, si se lleva a cabo el proceso de bancarización total. Italia tardó diez años para lograr semejante transformación; nosotros lo hacemos en seis meses, presionados por una crisis de la que no sabemos cómo salir. Esto no es bueno ni es malo, sencillamente es así (y seguramente es bueno). Pero las Cajas, en su conjunto, van a dejar de serlo y caminan hacia la “reserva”.

Las personas de mi edad recordarán sin duda aquellas películas del Oeste que veíamos en nuestra infancia, cuando no había televisión y las salas de cine eran espacios en los que los chicos de la guerra escapábamos de la realidad y soñábamos con otros mundos. El tema se repetía una y otra vez. Los indios, dueños de las praderas, con sus pieles de bisonte, sus campamentos humeantes y sus caballos pintos, eran vencidos una y otra vez por el VII de Caballería. Las tropas del Gran Hombre Blanco aparecían siempre en el último momento y los barrían. Los chicos éramos siempre más partidarios de los indios, seres puros y buenos, que montaban a pelo, con su tez morena, guapos y atractivos, frente a unos soldados groseros, bebedores y codiciosos, rodeados de mercaderes y traficantes que sólo buscaban su provecho. Uno salía triste del cine cuando veía, al final de la película, cómo los indios, vencidos, caminaban hacia la “reserva”.

En mis años por América, becado por la Fundación Ford, recorriendo alguna vez los desiertos de Arizona e influido sin duda por aquellos recuerdos de mi infancia, quise visitar una de esas reservas de indios apaches. La Ford, que abría entonces casi todas las puertas, me organizó una visita guiada a lo que es hoy la vida de los herederos de aquellos apuestos personajes que yo había visto en las películas. El espectáculo fue para mí deprimente: hoy son unas comunidades subvencionadas, que viven pobremente, en barracas y locales desangelados donde se reúnen a beber, a jugar y a fumar sus pipas (aquellas “pipas de la paz”, tan bonitas, también han desaparecido, sustituidas por unos artefactos horribles).
¿Por qué traigo yo hoy aquí estas historias?. Porque viendo lo que está ocurriendo con las Cajas de Ahorro, contemplando sus procesos de fusión, su anunciada transformación en bancos a través de múltiples vías, su conversión en fundaciones benéficas, separando completamente de ellas el negocio financiero, he pensado en el futuro que les espera a estas instituciones centenarias, tan arraigadas en nuestro país y que tantos servicios han prestado. Como aquellos pobres indios, caminan hacia la “reserva”. Se les prepara una salida honrosa hacia su conversión, antes voluntaria ahora forzosa, en hombres blancos (es decir, en bancos). El que acepte podrá seguir el venturoso futuro que espera a éstos cuando vuelva la paz (es decir, cuando salgamos de la crisis); el Gran Jefe Blanco (hoy, el Gobernador del Banco de España) les prestará su apoyo, les dará modernos rifles y munición (acciones bancarias suscritas por el Frob si otros no acuden, préstamos en buenas condiciones), para que puedan cazar más cómodamente, sustituyendo sus viejas flechas; siempre, claro es, que sepan usarlas, no vaya a ser que se peguen un tiro sin darse cuenta. Para evitarlo les someterá a un severo control de sus actividades, les exigirá eficiencia y austeridad; que salgan a los mercados, que den cuenta de los fondos que éstos les presten; hará que paguen por ellos un precio (el 7 o el 8%) y a los cinco años les exigirá su devolución. Si no son capaces de aprender a cultivar y sacar fruto de sus tierras, se las quitará y les mandará también a la “reserva”. La transformación de sus usos y costumbres no va a ser tarea fácil y no pocos indios se van a quedar por el camino, en medio del desierto.

Esto, que hace meses pudo ser un sueño –¿un mal sueño?- es hoy una realidad inesquivable. No me queda claro si todos los jefes indios -Toro Sentado, Caballo Loco, Águila Roja- acompañarán a sus soldados hacia la “reserva” o, por el contrario, abjurando de sus antepasados, se convertirán, ellos también, en eficientes hombres blancos (es decir, en grandes grupos bancarios), transformando la tribu que lideran en empresas modernas, que en lugar de cazar búfalos, como antaño, extraigan petróleo de sus praderas.

Últimos Artículos

El ludismo está de vuelta

Jesús Banegas, presidente del Foro de la Sociedad Civil, escribe en un artículo de opinión publicado en Vozpópuli que «la innovación tecnológica, en presencia de derechos de propiedad y libertad de mercado, no solo no disminuye el empleo sino que lo acrecienta».

Leer más »

La clave de (casi) todos nuestros males económicos

José Luis Feito, miembro del Foro de la Sociedad Civil, escribe en Vozpópuli que «la sociedad española padece serios problemas económicos a pesar del crecimiento aparentemente robusto que se está registrando estos últimos años», como demuestra «el práctico estancamiento de nuestra renta per cápita en términos reales en los últimos siete años».

Leer más »

Las luces largas de la libertad

Jesús Banegas, presidente del Foro de la Sociedad Civil, ha escrito un nuevo artículo de opinión en Vozpópuli en el que reclama «la vuelta a una economía mas dinámica, con mucha menos intervención del Estado, más libertad y emprendimiento por parte de la sociedad civil merced al abandono de los vicios socialdemócratas, lo cual exige sólidas instituciones democráticas y un escrupuloso respeto al Estado de Derecho».

Leer más »

Socialdemocracia ‘versus’ sanchismo

Gabriel Tortella, miembro del Foro de la Sociedad Civil, ha publicado un nuevo artículo de opinión en The Objective, en el que asegura que «el PSOE dejó de ser socialdemócrata desde que, ante la mayoría absoluta de Aznar en el año 2000, abandonó sus principios y decidió abrazar una suerte de wokismo, como hicieron también otros partidos de izquierda a ambos lados del Atlántico ante el derrumbamiento del comunismo soviético».

Leer más »

Ante una gran oportunidad histórica

El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, ha publicado un nuevo artículo de opinión en Vozpópuli en el que da por fracasado «el muy trabajado intento, llevado a cabo por Pedro Sánchez y su banda, de demolición de nuestro marco institucional».

Leer más »