Retos ante la próxima legislatura

La sociedad española es plenamente consciente de los muy graves problemas que atraviesa en la actualidad nuestro país. Resulta pues innecesario detenerse en estos momentos para dar cuenta de ellos. Recordemos simplemente, como botón de muestra, el desafecto y la desconfianza que la clase política y los partidos suscitan entre la ciudadanía así como la escandalosa cifra de paro que padecemos producto de una política económica errónea y errática que ha agudizado la propia crisis económica internacional.
La combinación de una crisis política –con un Estado autonómico que viene generando más problemas que los que su implantación ha tratado de resolver- y de una crisis económica aguda, produce un resultado altamente peligroso que es menester afrontar con urgencia, para enderezar el rumbo de nuestro país y poder alcanzar la necesaria paz social, amenazada hoy de manera alarmante.

A juicio de los miembros del Foro la mejor manera de afrontar esta difícil situación sería a través de un gran pacto de Estado en el que participaran el mayor número de fuerzas políticas y sociales y que sirviera para restaurar la confianza necesaria en nuestras Instituciones y en el futuro Gobierno.

Ahora bien, si tal pacto, por distintas razones, no fuera posible, aquella fuerza política que tuviere la responsabilidad de conducir el Gobierno de la Nación debería tomar las medidas necesarias –aunque fuera en solitario- para conseguir el resultado que la mayoría de los ciudadanos desea y espera con impaciencia.

El Foro de la Sociedad Civil subraya muy especialmente en estos momentos algunas medidas que mejor contribuirían a la recuperación política, económica y social que el país reclama:

1.– Respetar y hacer cumplir la Ley en todo el territorio nacional afrontando las medidas necesarias para que ninguna autoridad política –nacional, autonómica o local- pueda violar o menospreciar el contenido y las exigencias derivadas de los preceptos de nuestra Constitución.

2.- Reafirmar que la banda terrorista ETA debe ser derrotada de tal manera que no deberá otorgarse privilegios a quien desde hace décadas ha violado de manera flagrante las normas más elementales de nuestra convivencia democrática.

3.- Aprobar una nueva Ley Electoral que asegure una más auténtica representación del electorado y acabe definitivamente con las listas cerradas y bloqueadas confeccionadas por los aparatos de los partidos, como ocurre en la actualidad.

4.- Corregir las disfuncionalidades que la regulación y la actuación de las Comunidades Autónomas vienen acreditando desde hace ya demasiado tiempo, y que necesariamente habrán de abordarse en la próxima legislatura. En este sentido será conveniente revisar la estructura territorial del Estado suprimiendo la duplicidad de competencias y simplificando las tramitaciones administrativas y empresariales para fortalecer la unidad del Estado que garantice la igualdad entre los ciudadanos.

5.- Reforzar la organización y funcionamiento de la Justicia para lograr una justicia independiente, despolitizada, pronta y eficaz. Un pueblo que pierde la fe en el Derecho está abocado a la desorientación y al escepticismo social.

6.- Definir y acordar las líneas básicas de una política exterior y de seguridad y defensa de Estado que implique a todo el Gobierno y defienda los intereses vitales permanentes de nuestro país.

7.- Establecer un control riguroso del gasto público; el saneamiento de nuestro sistema financiero; la reforma del sistema de relaciones laborales; la consecución de una política energética que garantice nuestras necesidades de forma estable y duradera; y por último fomentar una política exportadora que necesariamente deberá basarse en el progreso de la innovación y competitividad de nuestro sistema productivo.

8.- Mejorar la calidad de la enseñanza y de la investigación exige la consecución de un pacto educativo que comprenda las enseñanzas secundaria, profesional y universitaria y garantice un alto nivel de formación intelectual y profesional a la juventud española.

9.- Garantizar el derecho a la vida, desde el mismo momento de la concepción hasta su extinción definitiva; la defensa de la libertad en todas sus dimensiones, especialmente la libertad religiosa y de conciencia, así como la libertad de educación para que los padres puedan dar a sus hijos la educación que deseen deben constituir serios objetivos irrenunciables para todo Gobierno de raíz democrática, respetuoso con la dignidad y el valor de la persona humana. Promover asimismo una política de apoyo a la familia es la mejor garantía para el logro de una mayor estabilidad social.

10.- Fomentar una política basada en valores como la honradez, el esfuerzo, la solidaridad y la ética en los comportamientos, es tarea que el próximo Gobierno de España deberá considerar como prioritaria para tratar de luchar contra el pesimismo que se extiende hoy en amplios sectores de la sociedad perpleja ante los casos de corrupción pública y privada que aparecen con demasiada frecuencia en la vida nacional.

El Foro de la Sociedad Civil irá presentado a lo largo de los próximos meses, con más detalle y precisión, el conjunto de medidas que piensa proponer a la Opinión Pública para conseguir el avance y consolidación democrática que el país reclama.

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