Uno de los programas de ayuda más importantes que la Comisión Europea pone al servicio de los países candidatos o potenciales candidatos, que aspiran a incorporarse a la Unión Europea como nuevos socios, es el llamado programa de “fortalecimiento institucional”. Este programa es fruto de una necesidad y una exigencia a la vez, de la Unión Europea: para que un país candidato demuestre que es plenamente democrático tiene que disponer de un sistema de instituciones administrativas, judiciales, económicas y sociales capaces de garantizarlo. No es extraño, por tanto, que las principales ayudas financieras y de apoyo técnico vayan encaminadas a este objetivo. No hay, no puede haber, una democracia sólida ni un Estado solvente, sin unas instituciones asentadas y fuertes. Pero además, la barrera más importante de muchos países para desarrollarse social, económica y políticamente está en la dificultad de transformar instituciones corruptas, ineficientes e arbitrarias en instituciones eficaces, trasparentes y democráticas. Cuando el pago de impuestos, los puestos en la administración, los actos de gobierno, las resoluciones judiciales, el funcionamiento de las policías, etc. está ensombrecido por la corrupción y el clientelismo, el país pierde su crédito y se ve envuelto en una maraña de la que es muy difícil salir.
Actualidad
Misiones de paz, misiones de guerra (Luis Feliú)
El Teniente General Luis Feliu, miembro del Foro de la Sociedad Civil, publicó en ABC el pasado 25 de abril un interesantísimo artículo sobre las acciones militares de nuestros soldados en el extranjero en las denominadas “Misiones de Paz”.
Productividad y competitividad: Asignaturas pendientes de la economía española (Rafael Morales-Arce)
La sucesiva presentación de medidas de estímulo a la actividad económica aprobadas por las autoridades no contemplan, al menos, desde una perspectiva práctica, el déficit de productividad que viene arrastrándose desde hace muchos años, incluso, en el pasado ejercicio, en el que, aumentando ligeramente, era la mitad de la contabilizada en el conjunto comunitario.
Por su parte, la competitividad, desde la consideración de la evolución de los costes laborales unitarios, presenta, igualmente, un cierto deterioro, entre otras cuestiones, porque los ajustes salariales anuales se referencian a los índices de precios al consumo no a las ganancias en productividad. Y un buen ejemplo de ello lo teníamos en 2009, en que la subida nominal de los salarios se establecía en la mayoría de la negociación colectiva en el 2,5% cuando la inflación prevista se situaba en el 0,8%. Algo que ha sido corregido en 2010, al limitarla a un incremento del 1,3%, con un nivel muy parecido al crecimiento de los precios.
Acto de presentación del Informe Anual de Foro de la Sociedad Civil
El acto de presentación contó con la presencia del antiguo Secretario de Estado de Economía Manuel Conte y los Ex ministros Eduardo Serra y Luis González Seara.
La necesaria refundación de la política exterior española (Florentino Portero)
Agustin Muñoz Grandes elegido nuevo miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Politicas
El Teniente General Agustín Muñoz Grandes, Vicepresidente del Foro de la Sociedad Civil, ha sido elegido recientemente miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Ocupará la plaza que antes correspondió al Expresidente de la citada Real Academia el General Sabino Fernández Campos. Muñoz Grandes es sin lugar a dudas uno de los … Read more
Estado actual y perspectiva de la tecnología y la innovación en España
El pasado jueves 25 de marzo tuvo lugar la Sesión Plenaria dónde Jesús Banegas Doctor en Ciencias Económicas, Presidente de AETIC, vicepresidente de CEOE y miembro del Foro de la Sociedad Civil, desarrolló la conferencia: “Estado Actual y perspectiva de la tecnología y la innovación en España.” Tras su interesantísima intervención, se dio pie a un vivo debate entre los Señores Miembros del Foro de la Sociedad Civil.
Necesitamos jueces imparciales (Ramón Gil Alburquerque)
Todo juez debe ser imparcial. Sólo así se distinguirá un respetable proceso (culminado o no en sentencia) de la censurable arbitrariedad. El juez, para serlo, no debe tener inclinación, ni genérica ni concreta, por ningún litigante. De lo contrario, podrá ser amigo o rival, político o visionario, pero no juez. El juez debe ignorar de todo punto, antes de leer los documentos del proceso, de celebrar el juicio oral (si tal prevé la ley), de practicar las pruebas, de estudiar el derecho (que no ha creado él), a qué parte va a dar la razón, y en qué términos. La legitimidad del juez para decir el derecho (que casi siempre será decir la ley) se basa en su incondicional e irreductible voluntad de dar a cada uno lo que la norma jurídica prevé, esforzándose al límite de sus fuerzas intelectuales y morales por aplicar tal derecho con olvido de su particular opinión, inclinación o ideología. Un juez no es un político, un juez no es un vengador solitario, un juez – en cuanto tal – apenas es figura humana particular sino encarnación altísima de la función de garante de un derecho dado y que debe aplicar con toda pureza y distanciamiento, causa única de su inamovilidad e independencia.
Inquietudes (Agustín Muñoz-Grandes)
Impuestos verdes y respuestas sostenibles a la crisis (Jesús Banegas)
Los tributos ecológicos, también denominados ambientales o verdes, comprenden figuras fiscales muy heterogéneas (impuestos, cánones, tarifas, gravámenes), que se aplican a ámbitos también muy diversos con la finalidad de promover conductas más respetuosas del medio ambiente. Desde las tasas de basura a los impuestos sobre el consumo de energía o las emisiones contaminantes, son variadísimas las figuras tributarias que hoy reciben (no siempre correctamente) el calificativo de ambientales.
La Unión Europea apoya decididamente la introducción de estos impuestos verdes como instrumento para cumplir los compromisos de reducción de emisiones contaminantes asumidos por Europa en el marco del Protocolo de Kioto.