TRIBUNA DE LA SOCIEDAD CIVIL DE ESPAÑA

La Sociedad Civil (VI): proteger a las instituciones de los políticos

En el sexto capítulo de la serie de artículos del presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, en Qué Aprendemos Hoy, denuncia que las instituciones públicas que en España debieran ser independientes del Gobierno están copadas por políticos. Para acceder al texto completo, pinche aquí.

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La Sociedad Civil (V): responsabilidades privadas y públicas

Asegura Jesús Banegas, presidente del Foro de la Sociedad Civil, en la quinta entrega de su serie de artículos en Qué Aprendemos Hoy que «la ejemplaridad debiera ser una condición necesaria para gobernar y su ausencia, una condición necesaria para dimitir de un responsabilidad política». Para acceder al texto completo, pinche aquí.

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El miedo a la libertad

El presidente del Foro de la Sociedad Civil, Jesús Banegas, analiza en un artículo publicado en el diario digital Vozpópuli los resultados de los últimos informes de libertad económica en el mundo que realiza el Fraser Institute y reclama que se abra un debate parlamentario para discutir medidas que puedan propiciar facilidades a nuestro quehacer económico. Para leer el texto completo, pinche aquí.

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El bigote de Dalí

Rafael Mateu, vicepresidente del Foro de la Sociedad Civil, ha publicado un artículo en el diario Expansión en el que critica la reciente exhumación del cadáver del pintor Salvador Dalí, que considera «daña la la maltrecha imagen del Estado en todo lo relativo a la protección de los autores, los artistas y sus obras». Para acceder al texto completo, pinche aquí.

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Lo que de verdad importa

No es casual que las mayores corporaciones empresariales tengan su origen en los grandes espacios económicos del mundo. Las ventajas de contar con un mercado homogéneo de gran tamaño les permiten crecer a través de la innovación para después exportar desde posiciones de dominio de mercado. ¿Por qué apenas anidan en Europa las grandes compañías innovadoras? La respuesta es muy sencilla: porque el mercado interior europeo, siendo formalmente único, en realidad está fragmentado por intereses absurdos de muchos países, por lo que no alcanza en homogeneidad un tamaño suficiente.

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